viernes, 6 de junio de 2008
Tarde de "Te quiero" ¿sincero?
Hoy yo fui la que tomó la iniciativa para verlo (bueno, no exactamente, pero ocurrió) Se ofreció a darme un ride (empiezo a tomar esa invitación como un simple pretexto para tener sexo) Y ahí estábamos, yo en su camioneta de nuevo, mirando los coches, las calles, los múltiples letreros de la ciudad, como si aquello fuera más importante que verlo a la cara. Hizo un comentario sobre mi cita el otro día y mi declinación a irme con él porque "esperaba a un amigo"-No me quieres- me dijo. -Claro que te quiero!-respondí. -Tú eres el que no me quiere- dije fríamente. -¿Porqué lo dices? ¿Porque no te llamo todos los días ni te mando mensajes muy seguido? Créeme, si supieras cómo es mi estilo de vida, tan estresada y ocupada por el trabajo, sabrías que te quiero mucho- dijo. Me quedé atónita. Este tipo de comentarios son los que dejan a una mujer sin aliento; porque las mujeres no queremos orgasmos (bueno, no todo el tiempo), para nosotras, un "te quiero" puede ser muchísimo más placentero. Hizo otro comentario sobre la cita. A lo mejor sí sintió miedo de perderme por otro chico (al menos eso es lo que mi corazón quiere creer, que él efectivamente estaba celoso). Llegamos a su departamento, platicábamos sobre universidades, sobre mis temores de no poder estudiar lo que quiero por falta de dinero. -Siempre he sido una estudiante brillante- dije -No se porqué la vida es tan difícil, por culpa del dinero-. Mi cabeza miró al piso, es cierto, ésa ha sido mi preocupación desde hace ya tiempo. Me abrazó y me dio un beso en la boca. -Julie, de verdad te quiero y quiero que lo sepas, te quiero muchísimo-. Yo sólo lo miré fijamente y asentí con la cabeza. ¿En verdad me quiere, o será sólo cariño? Es obvio, hasta de un perrito que encuentras en la calle te encariñas, ¿porqué no de una persona con la que compartes intimidad? (física y, en algunas ocasiones, emocional) Lo único que sé es que caigo en sus redes, caigo en el romanticismo, en el beso tierno (ahora me gustan más lo besos tiernos que los apasionados, qué raro), caigo en los te quieros, en las miradas, en las palabras. Y de repente , dejo de volar en esa nube de fantasía a la que me sube, y caigo de nueva cuenta en el piso duro de la realidad. Una llamada de su madre, alcanzo a escuchar el nombre "María" (su novia), justo cuando estoy en la cama con él. Por supuesto, él se hace el loco, me sonríe mientras habla con su mamá. No sabe que yo lo sé, pero me entretiene ver cómo trata de ocultarlo todo (¿qué no sabe que él, siendo una persona tan conocida, es lógico que su vida privada se sepa también?) En fin, yo también me hago la loca, no escuché nada, seguimos con el juego de la seducción, del falso amor. Sexo perfumado con lindura, para que yo no vea sus verdaderas intenciones. Comimos sushi, vimos un poco de televisión. Nos bañamos. Y me llevó al trabajo (siempre con cautela). Estaba por salir de la camioneta cuando me detuvo -Gracias por compartir estas horas conmigo, te lo agradezco mucho-. La pasé muy bien, yo te llamo, estamos en contacto, nos vemos después; las mismas frases de siempre para despedirnos. Por favor, alguien sálveme de este embelezamiento, despiértenme ya de sus caricias, háganme saber que loque hago esta mal para que pare. Aunque, si me lo dicen ¿pararé? Si todo eso ya lo sé, soy yo la que quiere seguir en esta enfermiza relación.
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1 comentario:
Chido tu blog, bastante interesante, ese interés que siempre despierta el hecho de conocer la intimidad de otra persona. Aunque si tienes 18 ya no eres adolescente ¿o si?, quien sabe, no estoy seguro de cuando termina la adolescencia, yo me siento un adulto contemporáneo.
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